Rendimiento de Actividades Económicas


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Regulados en los Artículos 27 a 32 de la LIR.

Se considerarán rendimientos íntegros de actividades económicas aquellos que, procediendo del trabajo personal y del capital conjuntamente, o de uno solo de estos factores, supongan por parte del sujeto pasivo la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.

En concreto la Ley recoge expresamente las siguientes actividades:

Todos los rendimientos de estas actividades serán calificados como rendimientos de actividades económicas, siempre y cuando se lleve a cabo la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y de recursos humanos, o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.

Es importante señalar que la actividad empresarial la desarrolla aquel que, de forma habitual, personal y directa, y por cuenta propia, ordena los medios de producción y los recursos humanos afectos a las actividades. La Ley presume que, salvo prueba en contrario, el empresario o profesional es quien figure como titular de la actividad.

Un caso especial es el arrendamiento o compraventa de inmuebles se realiza y considera como actividad económica, únicamente cuando concurran las siguientes circunstancias:

Existe un local exclusivamente destinado a llevar a cabo la gestión de la misma.

Al menos se tenga una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa.

Estimación Directa

El método de estimación directa admite dos modalidades: normal y simplificada.

En la estimación directa normal el contribuyente tributa por lo real y se aplica para determinar el rendimiento neto de todas las actividades económicas que desarrolla el contribuyente, siempre que se den los siguientes requisitos:

Por ejemplo, si se facturan 500 000 euros/año: se trata de la estimación directa simplificada porque hay menos de 600 000 euros de facturación. Si se facturan 700 000 euros/ año, es una estimación directa normal. Si se facturan menos de 450 000 euros al año, sería una estimación objetiva, pero si el contribuyente renuncia al sistema de estimación objetiva, pasaría a la estimación directa simplificada.

En la estimación directa normal se remite al Impuesto sobre Sociedades y se aplican las reglas del ISOC para determinar los ingresos reales. En el ISOC se aplica la contabilidad mercantil: como punto de partida es el resultado contable = ingresos – gastos, y luego se aplican los ajustes.

En la estimación directa se grava el autoconsumo, según el art. 28.4 LIR. El autoconsumo para la renta supone la ficción de un ingreso: lo que debería de haber pagado un tercero.

El autoconsumo puede ser:

Los rendimientos irregulares afecta también a la estimación directa. En Sociedades no existen los rendimientos irregulares porque hay un tipo de gravamen fijo. En los rendimientos irregulares se reduce un 40 % del rendimiento íntegro que se genera en más de 2 años y si así lo establece el RIR (Art. 32.1 LIR). Gastos deducibles: a diferencia de ISOC, en renta no existe diferencia de patrimonio personal y societario.

Sólo se pueden deducir los gastos que están relacionados con los bienes afectos a la actividad económica, según el art. 29 LIR. Los gastos en relación con bienes no afectos no pueden deducirse. El art. 29.2 LIR establece que en ningún caso son susceptibles de afectación parcial elementos patrimoniales indivisibles, como por ejemplo los coches.

Para poder deducir los gastos (consumo, mantenimiento) este elemento debe estar exclus